¿Hay diferencia?

¡Hola a todos! Pues sí, hay diferencias. Muchas y de mucho calado. Y es que habitualmente no me gusta hacer comparaciones pero gracias a algunas pacientes que me lo han sugerido, allá van mis cuatro diferencias más relevantes.

1.- En la Naprotecnología se trata al paciente de modo integral

No eres sólo un billete. Ni sólo un útero. No sois únicamente otra «pareja» más ni alguien que tiene que entrar por el aro. Sois personas, pacientes que están sufriendo una situación difícil. Que merecen que se preste atención tanto a su cuerpo, como a su mente, como a su espíritu. No somos sólo una «funda», ni podemos maltratar el cuerpo porque todo eso termina repercutiendo en el espíritu. Desgraciadamente he visto muchos pacientes que vienen de reproducciones asistidas que les han causado un daño grande, a todos los niveles.

En la Naprotecnología eres alguien que merece ser acogido, que merece ser amado y acompañado. Eres alguien valioso y vamos a tratarte lo mejor que sabemos. Vamos a dedicar nuestros mejores recursos y nuestro cariño para ti.

2.- En la Naprotecnología se busca un diagnóstico y un tratamiento acorde

No es extraño que la gente me pregunte: «Pero, ¿qué tratamiento hacéis?» La respuesta es sencilla y compleja a la vez. Hacemos lo que cada uno necesita. En algunos coincidirá pero en general tenemos una medicina adaptada a cada persona, cada tratamiento es como un traje a medida. Nuestra misión es el diagnóstico médico. Si los hijos no vienen es que hay problemas, y esos problemas son los que debemos buscar y solucionar. Muchas personas solamente buscan respuestas a esas preguntas tan comunes: «¿Qué me pasa?» «¿Por qué no lo logramos?», no están diciendo al médico que les «fabrique» un hijo y sin embargo, es la lectura que muchas veces hacemos. No se investigan las causas sino que, directamente, te envían a reproducción.

Queremos distinguirnos en una Medicina y un diagnóstico excelente.

3.– En la Naprotecnología no manipulamos embriones

Estamos firmemente convencidos de que el mejor modo de nacer es en un acto de amor entre una mujer y un hombre, por eso no queremos manipular a los embriones, ni hacerles comenzar su vida en una placa de laboratorio. Por eso peleamos para conseguir un embarazo natural, dentro del acto conyugal.

4.- En la Naprotecnología no alteramos la relación conyugal

Respetamos la naturaleza del acto conyugal. Porque sabemos que «sacar» la procreación del acto sexual es algo que afecta muchísimo. Porque no queremos que lo que debe ser un acto íntimo deba ser «público». Porque queremos lo mejor para ti, para tu matrimonio y para los hijos que puedan llegar como fruto de vuestro amor.

¡Animate y pídenos cita! Podrás ver las diferencias tú misma.

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